Por Wilhelmine Schroeder-Devrient
"Esta es la única autobiografía femenina que puede compararse a las Confesiones de Jean-Jacques Rousseau o a las célebres Memorias de Casanova" escribe Guillaume Apollinaire en el prólogo de este libro a la edición francesa de 1913.
Lo que convierte estas Memorias en un texto digno del comentario de Apollinaire- y no es una simple narración de experiencias eróticas- es su categoría de meditación sobre las relaciones sexuales, sus represiones, sus conflictos, sus obligadas astucias, así como de reflexión sobre las costumbres sexuales en los distintos países que recorre a lo largo de estas confesiones.
Memorias de una cantante alemana, sigue siendo el libro más apreciado de la literatura erótica germana. Han sido atribuidas a la famosa cantante Wilhelmine Schroeder-Devrient quien, junto a la Sonntag, arrancaba las máximas ovaciones del público en su tiempo. Memorias concebidas en forma de cartas dirigidas a un médico de renombre en su época, único hombre que, según señala la autora, no pretendió jamás a sus encantos.